El mantenerme despierto cablea mi cuerpo,
Siento que no he
de sentir lo que no quiero,
La cual puedo desaparecer como la línea
Que en ocasiones me libera de tormentos.
Me sirvo un trago el cual me mantiene el aliento,
Aliento que pierdo al
saber que ya no te siento,
Porque así lo decidió no se quien, ni se por que
Ya no busco pretextos, asumo el conflicto...
Yo no puedo pelear con esos cuerpos con hambre de alma
Que cargas y los
escondes en lo más profundo de tus entrañas,
Más te has quedado con esas
almas que ni el mismo diablo las apartaría,
Yo aun esperando que caiga la noche con
Aquella mujer blanca de sabor
insaciable,
que en las noches aparece
que en las noches aparece
Y se inserta en lo más
profundo de mí ser
Asiendo que florezcan mis
instintos de ser no sé quién.
Al perder el sabor de tus
labios, sentí pavor,
Pero ella los adormece hasta
llegar al punto culmine del desazón,
Que deja la noche entre sus
juegos y deslices,
Más de un misión Se cumple en la noche,
Dejando bares de gente sin
nada en las copas
Tarjetas gastadas y la barra
que aguanta ya cualquier cosa,
Camperas hastiadas de humo,
Más de uno con poco de alergia de un trasnoche
incesante.
Como lograr que este instante
sea eterno y sublime
La conspiración blanca ataca
sin mirar,
La noche avanza sin esperar a
nadie,
Mientras otros duermen enredados
en sabanas
Morfeo los aprisiona, más yo
me burlo de el
Y
fallezco bajo la incesante luz del día.
Es
raro dormir sin sueño y beber con sed de olvido,
Ya
casi desvarió por tu ausencia, pero el orgullo me permite
Mi
nuevo impulso de vida nueva.

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