jueves, 30 de mayo de 2013

Sabor A Pólvora

En  ese minuto, yo no estaba en sí,
Ni conmigo ni con mi alma, esto me dolía solamente a mí,
Para que aclarar, si ya no esperaba nada,
Era mi  autismo más fuerte que mi mutismo,
Y eso por dentro me mataba.

Yo me encontraba en esa situación, solo portaba un arma,
No era buena decisión, una buena compañera
Con sabor amargo, con un sabor que te quita la vida y quizás a varios cuantos,
Otros le dicen arma  fratricida, para ocultar su nombre,  algunos le dicen fierro
Esos que nadan esconden, pero siempre están metidos en el agujero.

Agujero también le llamo taberna,  hay pase unos minutos,
Despejando mi cabeza, sentir un trago amargo eso si es difícil.

Me atormentaba el hecho de flagelarme, pero no lo enfrente,
Como si fuera un cobarde
Más bien mi decisión estaba ya tomada,
Todo dependía de  esa puta carta,
El saber el sí o no, era la decisión de mi por qué.

Las horas transcurrían, mientras el último minuto del segundo
Que no espera me consumía,
Me sopesaba como un plomo ese sobre, mientras esperaba en el bolsillo
Con una incertidumbre que me carcome, no sabes cómo,
Aquel sobre yo no quería abrir, yo ya me imaginaba flotando en el mar,
Formando un torna rojo a mí alrededor sin nadie a la vista,
Pase desapercibido, ya tenía todo planeado, era la hora de mi juicio.

Yo solo era un estorbo y a mi  familia se le venía pesado
Y lo que estaba a punto de hacer lo asumo yo ya lo había dictaminado,
Estaba dispuesto a  todo incluso a jalar el gatillo
No estaba dispuesto a depender de botoncitos.

Y en ese instante esperando el bus
La conciencia me pesaba, estaba muerto de miedo
Pero abrí ese puto sobre y supe que aún sigo en juego.

No hay comentarios:

Publicar un comentario