Como habitualmente lo hago, voy paseando por la calle y como
es de costumbre enciendo un cigarrillo y los malditos ruidos comienzan a
invadir mi tranquilidad me veo infestado de gente a mi alrededor, pero no los
escucho, solo oigo gritos, silbidos y bocinazos, maldita sea como odio esos
sonidos molestos. Me estanco en un lugar y veo moverse a la gente de un lado para otro ni siquiera ellos
saben dónde van, comienza ese molesto dolor de cabeza nuevamente, mi mirada
borrosa y las manos me comienzan a sudar, el ruido comienza a volverse
insostenible e insoportable, siento que mi cabeza está a punto de estallar,
comienzo a mirar a mi alrededor para que alguien me socorra, toda la gente que
me rodea comienza a mirarme extrañamente
y a susurrar cosas mientras me miran como un bicho raro, claramente no deben
estar diciendo cosas buenas de mí.
De repente todos esos sonidos molestos desaparecen, y las
voces de la gente comienzan a estar dentro de mi cabeza dando vueltas y comienzo a sentir risas, que rabia siento
se están burlando de mí y me hacen sentir mal cada vez que veo ese gesto en sus
caras, seguramente se deben reír de esa forma burlesca por como ocupo mi pelo, el color de mi
zapatillas y el color de esa remera
o la campera; Por qué no se van a
la bosta, que puta saben esos giles!!
Miro hacia lado y un gil grita algo con referencia a mi
madre, que sabe de mi madre ese pelotudo, le desvió la mirada por unos
instantes y grita que se ha tirado a mi madre y que ella
le suplico que de paso me matara, lo quedo mirando baja la vista como
indicándome algo y en su mano derecha me enseña un carnicero, me vuelve a mirar
fijamente y se larga a reír de la nada una mujer me detiene y alguien por atrás
me toma las manos y el tipo para de reír y se acerca de manera peligrosa
empuñando el cuchillo y me largo a gritar y
comienzo a pedir ayuda, nadie se inmuta, como nadie me va a oír.
Me logro zafar, sacando coraje y valentía solo del miedo que
siento, intent
are quitarle el carnicero y enterrárselo en el brazo, me encuentro asustado y la maldita
gente comienza a gritar que soy un asesino un maniático y trato de hacerles
entender que el tipo me quería matar con el carnicero y me quedan mirando raro
como si fuera enfermo.
Abro los ojos y me encuentro en una habitación blanca, me
quieren hacer entender que las bocinas y los silbidos son las sirenas y las
maquinas que ellos utilizan y visten de blanco como para no desentonar con el
ambiente, me dicen que las risas son de las habitaciones colindantes y que no
hay ningún carnicero y que nadie me va a matar, que solo me traían el almuerzo
y me preguntan si estoy bien la verdad yo creo que están locos como se les
puede pasar por la cabeza que alguien me quería matar realmente deberían
tenerlos encerados a todos.
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